Es un juego entre el sutil neobarroco de parte de Virginia Cordero y el minimalismo fuerte y decidido de Paola Montalván, dos estilos, dos realidades que convergen en un mismo espacio, dejan ver una especie de autorretrato tomando distintos ángulos formas, materiales y lenguajes.
Dos metodologías distintas haciendo rizoma de un espacio tiempo, podría considerarse una obra universal, ya que parte de las mismas características de todo espectador, y en este caso el lugar y el tiempo.
Las obras de Paola Montalván son viscerales, se profundiza en al subjetividad espiritual, usa la ironía y refleja las preocupaciones acumuladas, en su obra existen variados temas y seguido de esto varios lenguajes, nos abre un mar de posibilidades y problemas, nos da una conexión entre el trabajo manual y el intelecto.
Mientras que Virginia Cordero recurre a la ilustración como medio para dejar entre ver en sus creaciones los diferentes estados de animo en un ser humano decadente, Cordero nos invita al periodo barroco, a ese poderío del detalle junto a la experimentación de nuevos medios y expresiones, a la expansión de este pequeño lugar (Cuenca), y nos facilita la lectura de todo ese sentido de la obra que se convierte en nuestro medio.
Ambas artistas nos tratan de enseñar como cada ser humano esta destinado a vivir en un mismo espacio físico pero con realidades distintas.

Miriam López / Coordinadora / Octavo Ciclo de la Facultad de Artes Visuales.
Bibliografía:
El Rizoma, Deleuze.
Hug Alfons, Textos Curatoriales.
No hay comentarios:
Publicar un comentario